noviembre 9, 2018

¿Quieres saber cómo convertir al interés en tu mejor amigo? Imagina que dispones del 10% de todos tus ingresos de forma sistemática. Por ejemplo, si tu ingreso mensual es de $30,000 y pones $3,000 a trabajar en un producto financiero, al final de un año podrías tener $36,000 más intereses.

¿Te imaginas a cuántos lugares puedes viajar con ese dinero?


Aprovecha las bondades del sistema financiero

En el mundo de las finanzas existe una figura llamada Interés Compuesto; que premia e indexa (capitaliza) tu dinero en cada mes que transcurre, y esto le deja una ventaja muy importante a tus ahorros.

Los bancos, casas de bolsa y otros servicios te ayudan a que el dinero principal logre un efecto multiplicador por el paso del tiempo. El interés compuesto hace que tu dinero cambie de tamaño una y otra vez, pues se reconfigura su base por cada periodo que pasa.

Interés simple vs. interés compuesto

A diferencia del interés simple con el interés compuesto los intereses devengados se agregarán a la cantidad de dinero inicial después de una determinada unidad de tiempo.

Por ejemplo, si colocaras los mismos $36,000 que ahorraste, en una inversión que te pague con una tasa de interés compuesto del 3.5% a 5 años, capitalizable mensualmente; al final del periodo de esos 5 años tendrías $42,874; es decir, un extra de $6,874. ¿No está mal, verdad?

En cambio, cuando inviertes con base en interés simple, se cobrará el interés sobre el monto original de dinero y no sobre cualquier interés que ha ganado. Entonces si invertimos los mismos $36,000 por éste método, a las mismas condiciones que en el párrafo anterior, alcanzarás $42,300. Esto nos deja un extra de $6,300 — $574 menos del interés compuesto.

Efecto multiplicador

Imagina que ahorras e inviertes con tu pareja; el interés sumado tendrá un efecto mucho más multiplicador comparado con tu esfuerzo individual. Al final, el premio se indexa por encima de tus expectativas.

Entonces además del viaje, te alcanzará para comprar regalitos.

Te compartimos una referencia del libro El hombre más rico de Babilonia en donde a partir de 3 consejos puedes crear tu fortuna:

Ahorra el 10% de tus ingresos. Págate a ti mismo antes de tus gastos cotidianos; el 90% restante asígnalo a tu gusto.

Controla tus gastos, pues la diosa de la fortuna es caprichosa con los que despilfarran. Haz una lista de tus gastos y aprovecha el arma de la información a tu favor.

Haz que tu dinero trabaje por ti. La tasa de interés compuesto te hará generar más intereses.


Las personas logran bienestar en sus vidas gracias a que tuvieron la prudencia de ahorrar e invertir.  Así se explica gran parte del sueño americano, pues su población es muy sensible al ahorro y a las inversiones.

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