octubre 27, 2016

¿Ahorras y ahorras y nunca ves crecer tu dinero? ¿No sabes qué hacer para obtener una pensión digna? Como tú hay cientos de miles de jóvenes preocupados por su futuro.

Es cierto que ahorrar no es suficiente para multiplicar tu dinero, pues el aumento de la inflación cada año permea lo que llevas guardado, diluyendo tus ahorros.

Sin embargo, si alguien te ha dicho que existe una fórmula para convertir esos $1,500 pesos mensuales que sin saberlo ocupamos en gastos hormiga en más de un millón de pesos al cabo de algunos años, esa persona no te está mintiendo.

La fórmula: Interés compuesto

No te están hablando de magia, ni de trucos, sino de matemáticas, inversiones y plazos. La fórmula consiste en el interés compuesto, el mejor amigo de tu dinero en el transcurso del tiempo.

Varias veces hemos hablado de la importancia que tiene el ahorro en tu planeación financiera. Ese ahorro, si es invertido correctamente en instrumentos que paguen tasas de interés por encima de la inflación, te permitirá no sólo tener dinero para tu retiro, sino para cumplir con todas las metas de corto, mediano y largo plazo que te has propuesto.

Ahorradores vs. Inversionistas

Si vamos a hablar con toda la verdad, debo decir que es precisamente a largo plazo donde una buena inversión brinda los mayores beneficios, debido al efecto que produce el interés compuesto.

Y es que el hecho de que los intereses generados ganen, a su vez, más intereses, es una de las grandes ventajas con las que los inversionistas cuentan para incrementar efectivamente su patrimonio y es entonces que comienzan a distinguirse y a dejar atrás a los ahorradores.

El interés compuesto no es un término complicado que sólo manejen los financieros y en realidad es mucho más sencillo de lo que parece: se reduce a la capitalización periódica de intereses que hace que, entre más tiempo pase, la inversión crezca a un ritmo cada vez mayor.

Esto se conoce como “efecto avalancha” pues una inversión que genera un rendimiento anual real del 10% puede duplicar su poder adquisitivo en 8 años y quintuplicarlo en 17.

El presente de tu futuro

Si consideramos que la mayoría de los jóvenes mexicanos comienzan su vida laboral a los 22 años y la edad de retiro obligado marcado por la ley es de 65, eso nos da un total de 43 años de vida económicamente activa en la que cada mes es una oportunidad no sólo para ahorrar, sino para invertir.

Sí, ya se que a los jóvenes no les encanta hablar de otro tiempo que no sea el presente y que el futuro parece algo que está allá, muy lejos. Pero no estaría mal echar un ojo a lo que las proyecciones del INEGI revelan:

 Para 2050, de acuerdo con el INEGI se calcula que…

3% de la población será económicamente independiente
4% seguirá trabajando
63% de los mexicanos dependerá de familiares o caridad

Ante semejante panorama, ¿tú en qué porcentaje quisieras estar? Si eres de los que quiere que ese 3% crezca, comienza a pensar en que la fórmula de esa seguridad financiera está escondida en el interés compuesto, así que haz de él tu mejor amigo.

Plan de ahorro para retiro

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