febrero 22, 2019

Hace tiempo todxs lxs que teníamos un automóvil éramos felices, teníamos un auto que circulaba diario, y aunque nos consumía aproximadamente el 8% de nuestro ingreso anual entre peajes, gasolina, mantenimiento, seguro, mensualidad e impuestos, nos sentíamos bien al volante… Pero llegó la contingencia ambiental.

Las cosas han cambiado. Los habitantes de la Ciudad de México estamos ante una crisis ambiental que nos obliga a dejar en casa varios días a la semana ese auto que sigue llevándose el 8% de nuestro dinero cada año.

No quiero ser aguafiestas, pero lo cierto es que en días de contingencia tus gastos aumentarán porque deberás abrir tu cartera con más frecuencia para pagar además el taxi, Uber o cualquiera que sea la alternativa de transporte que elijas, y por supuesto nadie te va a perdonar ni la mensualidad del coche, ni mucho menos el seguro o las verificaciones.

Parece que esta medida ambiental ha llegado para quedarse, así que debemos contemplarla al momento de elaborar nuestro presupuesto mensual. Por eso decidí compartir aquí algunos tips para que blindes tu cartera ante la contingencia ambiental.

1. Auto compartido, cartera protegida

Esta es la solución ideal. Organízate con tus compañeros de la oficina, vecinos o incluso contactos en redes sociales para compartir el auto, la idea es compartir los gastos.

La economía colaborativa es una alternativa que puede ayudar a sortear la contingencia de manera sustentable sin llegar tarde ni sacrificar la comodidad o seguridad.

2. Mete el “Hoy no circula” a tu presupuesto

Es irremediable, la contingencia incrementará tus gastos. Así que no hay pretexto, debes considerar a cuánto ascenderán tus gastos dentro de tu presupuesto.

Planear te permitirá reducir algunos otros consumos menos importantes, como el entretenimiento de fin de semana o esos artículos de lujo que no necesitas, para afrontar la contingencia ambiental sin que se convierta en una contingencia financiera.

3. Combina diferentes transportes

Sabemos que es difícil, que no es del todo seguro, pero lo cierto es que en algunas zonas de la ciudad, combinar los servicios de Uber, Cabify o taxi con el uso de transporte público como el metro, el metrobús, trolebús o autobuses RTP (cuyo servicio en contingencia es totalmente gratuito), es una alternativa.

Si el transporte colectivo no es lo tuyo, la opción para combinar es entre Cabify, EasyTaxi y hasta Carrot, que es un servicio de autos compartidos. Esto te ayudará a evitar las tarifas dinámicas.

4. Anticipa tus traslados

Otra alternativa puede ser usar el sistema de bicicletas o scooters compartidos, sin embargo esta opción no está disponible en toda la ciudad. Si tienes la suerte de trabajar donde sí opera, puedes pagar el servicio desde sus aplicaciones.

Pero recuerda que el tiempo también es un recurso que si se administra bien se transforma en más dinero en tu bolsillo. Anticipar tus trayectos te ayudará a gastar menos, puedes consultar Waze para evitar los congestionamientos que incrementan tus gastos.

5. ¡Enchúfate!

Como lo importante de un buen manejo financiero es alcanzar metas, ¿qué tal suena cambiar tu auto por un modelo híbrido o eléctrico? Sí, tal vez hoy en día aún sea algo inalcanzable para tu bolsillo, pues en efecto este tipo de coches, aunque han ido bajando de precio, todavía no son accesibles para todxs.

Sin embargo, si consideramos que el avance tecnológico es acelerado y que las condiciones ambientales aumentarán la demanda de estos vehículos, es muy probable que en los próximos cinco años recorrer la ciudad en uno de estos autos amigables con el medio ambiente sea tu mejor opción de transporte.

Así que bien vale la pena ir juntando para el enganche, para ello recuerda planificar tu ahorro, y mejor aún, invertir ese guardadito para hacerlo crecer y finalmente sentarte al volante de un auto que sí podrá circular todos los días.

Comentarios

comentarios